Esta tarde, mientras me “acoplaba” a “mi rincón” del sillón para compartir unos minutos con “Morfeo” y antes de cerrar los ojos, eche un vistazo alrededor, comprobando quizás que todo estaba donde debía estar, cuando me asalto una placentera sensación de satisfacción. Por primera vez después de mucho tiempo, me sentí a gusto, orgulloso y tranquilo.
A gusto a pesar de todo cuanto había imaginado y, porqué no, planeado y calculado “poseer a estas alturas de mi vida” y que ahora sin embargo apenas recuerdo. Pero hoy se lo que tengo y cada día estoy más seguro de no necesitar tanto como creía. Una casa, aunque de alquiler y sin ser gran cosa, a mi manera, prácticamente mi refugio donde retirarme a descansar y encontrarme conmigo mismo, reencontrarme con mis recuerdos y agradecer cada nuevo día.
Orgulloso por haber salido ileso del agujero donde me encontré de la noche al día y nunca mejor dicho y que, sin embargo, agradezco sinceramente. En menos de tres años me he levantado y aprendido a recibir golpes hasta convencerme que era inmune e impermeable a los ataques de la misma persona y sus gentes, pobres gentes, no satisfechos con dejarme sin máquinas intentaron hundir la nave arrojando por la borda a mi único tesoro, mi hija María, su hija. A estas alturas, quizás gracias a ellos he aprendido a nadar, alejándome del rosario de obligaciones heredadas y protocolos sociales asentados en la hipocresía más pura de la mediocre clase media con aspiraciones. He olvidado resentimientos e incluso duermo mejor, aunque sin bajar la guardia ante cualquier ataque.
Tranquilo porque ahora realmente he tomado las riendas de mi propia vida a expensas únicamente de los caprichos del destino o las sorpresas que me depare la aventura de vivir. Por una vez en muchos años el mañana es simplemente el día siguiente y el futuro la esperanza de sumar muchos mañanas. Por una vez en muchos años, puedo hablar con mi hija de padre a hija, de hombre a mujer de amigo a amiga, aprendiendo a conocernos día a día. Por una vez en muchos años puedo oír mis propios pensamientos, oír y escuchar a quién me habla, sentir la música bailando en el pasillo, saltando en la sala o acongojarme con los recuerdos.
Por una vez en muchos años, estoy viviendo mi vida metido en mi propia piel...
Y ahora, por cierto, me acabo de dar cuenta que Morfeo se marcho sin mi... Me quede sin siesta!!
2 comentarios:
El desapego a las cosas y a las personas nos hace ser felices y libres pero que dificil resulta entre tanto querer tener, recibir....deseamos más,TODO cuanto deseamos lo necesitamos poseer.
Por eso cuando caemos en picado, cuando nos asestan un golpe por el que se nos arrebata algo, alguien...los más dependientes se hunden definitivamente, creen morir. Los otros, grupo al que aspiro pertenecer algún día, dan, entregan y sin pedir nada a cambio reciben lo mejor de la vida: SER FELICES CON POCO.
Bueno, ahora no se bien cómo llegué hasta aquí.
Acabo de dejar un ocmentario a este mismo post en tu pág. de MSN, que de paso sea dicho ya que mencionas "ut supra" todo el tema del consentimiento, no me permitió poner ningún dato mío que no tuviera relación con MSN...
¡Vaya consentimiento el que les dí! Je!
Si cuando intenté cambiar el URL por el de blogspot no me lo permitió, o poner una dirección que no fuera la de hotmail... tampoco, ni que decir que aceptó sin más como cierta la identidad de uno de mis personajes...
Pero no está dentro de mis aspiraciones discutir con Bill, de manera que aquí he llegado y posteo de nuevo. Vale!
Que la paz de ser tú mismo te dure los 100 años que te quedan...
En Mayo,
desde Abril...
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