No te lo quería contar porqué, la verdad, no tengo el alma para más penas ni fiestas, pero, además de lo ya "narrado del cuasi" final de jornada, al llegar a casa y antes de la novedad sobre el aparato de TV (ya sabes el que se ha escoñao, que me compré en Las Palmas, tras la separación de la mamá de María, hace casi 6 años, el mismo que se vino desde Canarias hace ya 3 años, ¡como pasa el tiempo!...y es que ya no hacen las cosas como antes!)... Pues te decía que nada más abrir la puerta, lo primero que vi fue un cachorro de perro en los brazos de mi hija, negro, con una mancha blanca en el hocico, que comenzaba a agitar la cola dándome una bienvenida...
Cuantos recuerdos y cuantos recuerdos llegaron de pronto, de golpe, en cuestión de segundos... cuanta alegría y tanto dolor que... bueno prefiero dejarlo en una narración simple, sin detalles que no harían mas que doler y abrir viejas "cajitas de pandora"... Me he sentido muy orgulloso de mi hija, María, cuando, tras contarme lo ocurrido y como "él" llegó a casa me dejó claro que en menos de una hora "él" saldría de casa, no sin antes llevarlo al veterinario para buscarle "el chip" y, en caso contrario, dejarlo en ese centro o buscar donde lo acojan... Y así ha sido "a pesar de todo"...
Cuanto hijo de puta malnacido comparte el mismo aire que esos pobres animales que solo buscan cariño a cambio de tan poco para ellos... (ahora me explayo) ¡Maldigo a tanto "animal racional" cabrón, hijo de puta (ya lo dije, pero más aún) y mal nacido que es capaz de hacer tanto daño a estos y otros pobres seres vivos, en general, deseándoles, ya que nuestra justicia, humana o divina, no depara en ellos, que la vida les destine el mismo dolor que ellos hacen pasar a estos otros, sean perros, gatos, toros, aves, etc...He dicho!
Él ya salió de casa, acompañado por María que, tras regresar sola, con su correa casera en la mano, solo ha acertado a decirme "papá, lo siento" antes de dejar correr una lagrimilla de sus grandes ojos... y yo, corazón. Y yo!
Yastá, lo conté :-[
16.12.09
Benditas experiencias
Solo para contarlo, por aquello de espantarla y, cuando menos, mi eterno derecho al pataleo que no daña pero relaja.
Total que, a pocos días de marchar a pasar las fiestas de navidad con su "familia Canaria" -y no te preocupes que no me quedo solo aunque si con toda la pena, rabia y tristeza que sus partidas me provocan- en esta ocasión casi que me alegro porque, a este paso igual le paso el mal fario y... eso si que no, tu. Pero retomo el tema principal.
Me ca...o en todo lo que se menea... co...o, cara...o, mierd...a, p...uta suerte, maldita venganza, etc... (la verdad es que no recuerdo más "tacos" de esos que relajan cuando, por ejemplo, de machacas el dedo de un martillazo) Esta misma mañana, antes de salir de casa con un frío que pela hasta a los osos polares, salgo con "mi Puchera" (mi pobre moto 125cc que aún aguanta a duras penas) y nos cae un chaparrón que aún tengo hasta los calzoncillos mojados... Ni contarte las piscinas de barro en torno a la obra "facilitando" el manejo de mi carro hasta dolerme las manos... No he podido "desayunar" (María y yo nos turnamos los desayunos, un día cada uno, que no da para más) porque tenía mucho trabajo entre barro, charcos, basura y muchos, muchisimos "desperdicios" que sin pudor alguno tiran y vuelven a tirar los distintos operarios de las empresas especialistas entre electricistas, fontaneros, albañiles, grúas, soldadores, etc(que digo yo, se nota que estos operarios no pagan los materiales, y eso, se nota entre tuercas, ladrillos, cemento, losas, agua, azulejos...).
Para colmo, cuando por fin llega la hora de ir a casa a comer, con solo una hora para este menester con trayectos a casa/obra incluidos, "la Puchera", por el frío, la humedad o la paliza continua y el nulo mantenimiento, no arrancó y, se quedó sin arrancar y, yo, sin comer. Pero siendo aún mas positivo, que por lo menos mi hija me esperaba en casa y siempre hay otro momento para alimentar el cuerpo, tras arrancar la moto con ayuda de D. Antonio Fajardo, (Ser humano de Arcos, Profesional como la copa de un pino y responsable del personal albañil) y sabiendo que deberé preocuparme para mañana, rezando, rogando o "comprando una batería nueva" (imposible por ahora) justo al entrar en casa y comentar con mi hija, ya sabes, María, el caso y la cosa, ella, casi con lágrimas en los ojos me anuncia que... la tele o caja tonta, ese tiesto que todos tenemos en la sala para poder echar una siesta, ha pasado a mejor vida...
Pero bueno, todo tiene solución y, después de todo, tengo una bici para ir al curro, aún tengo curro, tenemos por lo menos tres aparatos de radio, tenemos comida, tenemos un techo y nos tenemos el uno al otro para, por lo menos, reírnos juntos de estos momentos, acurrucarnos mientras cenamos y esperar esos buenos momentos que seguro, seguro, llegarán muy pronto, conscientes otras muchas gentes no tienen ni la mitad de cuanto hasta ahora hemos logrado. (Estas "novedades" no las comentamos con nadie fuera de esta pantalla, que igual se asustan y nos mandan a donde no queremos regresar).
Total que, a pocos días de marchar a pasar las fiestas de navidad con su "familia Canaria" -y no te preocupes que no me quedo solo aunque si con toda la pena, rabia y tristeza que sus partidas me provocan- en esta ocasión casi que me alegro porque, a este paso igual le paso el mal fario y... eso si que no, tu. Pero retomo el tema principal.
Me ca...o en todo lo que se menea... co...o, cara...o, mierd...a, p...uta suerte, maldita venganza, etc... (la verdad es que no recuerdo más "tacos" de esos que relajan cuando, por ejemplo, de machacas el dedo de un martillazo) Esta misma mañana, antes de salir de casa con un frío que pela hasta a los osos polares, salgo con "mi Puchera" (mi pobre moto 125cc que aún aguanta a duras penas) y nos cae un chaparrón que aún tengo hasta los calzoncillos mojados... Ni contarte las piscinas de barro en torno a la obra "facilitando" el manejo de mi carro hasta dolerme las manos... No he podido "desayunar" (María y yo nos turnamos los desayunos, un día cada uno, que no da para más) porque tenía mucho trabajo entre barro, charcos, basura y muchos, muchisimos "desperdicios" que sin pudor alguno tiran y vuelven a tirar los distintos operarios de las empresas especialistas entre electricistas, fontaneros, albañiles, grúas, soldadores, etc(que digo yo, se nota que estos operarios no pagan los materiales, y eso, se nota entre tuercas, ladrillos, cemento, losas, agua, azulejos...).
Para colmo, cuando por fin llega la hora de ir a casa a comer, con solo una hora para este menester con trayectos a casa/obra incluidos, "la Puchera", por el frío, la humedad o la paliza continua y el nulo mantenimiento, no arrancó y, se quedó sin arrancar y, yo, sin comer. Pero siendo aún mas positivo, que por lo menos mi hija me esperaba en casa y siempre hay otro momento para alimentar el cuerpo, tras arrancar la moto con ayuda de D. Antonio Fajardo, (Ser humano de Arcos, Profesional como la copa de un pino y responsable del personal albañil) y sabiendo que deberé preocuparme para mañana, rezando, rogando o "comprando una batería nueva" (imposible por ahora) justo al entrar en casa y comentar con mi hija, ya sabes, María, el caso y la cosa, ella, casi con lágrimas en los ojos me anuncia que... la tele o caja tonta, ese tiesto que todos tenemos en la sala para poder echar una siesta, ha pasado a mejor vida...
Pero bueno, todo tiene solución y, después de todo, tengo una bici para ir al curro, aún tengo curro, tenemos por lo menos tres aparatos de radio, tenemos comida, tenemos un techo y nos tenemos el uno al otro para, por lo menos, reírnos juntos de estos momentos, acurrucarnos mientras cenamos y esperar esos buenos momentos que seguro, seguro, llegarán muy pronto, conscientes otras muchas gentes no tienen ni la mitad de cuanto hasta ahora hemos logrado. (Estas "novedades" no las comentamos con nadie fuera de esta pantalla, que igual se asustan y nos mandan a donde no queremos regresar).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)