ParidasMentales : ParidasMentales ParidasMentales

25.9.12

Por seguirte contando

Que sigo contando las horas y, sumando éstas, los días que van pasando sin lograr cuanto me había propuesto, sin dejar de intentar lo imposible, hasta lograrlo, sin desánimos... :(, sin permitirme desfallecer... :(, quizás por aquello del dicho, "a Dios rogando y con el mazo dando..." que a este paso mas se me antoja mas por mano de un milagro que por mi propio esfuerzo, tropezando con cada cosa y cada caso que, mejor dejarlos como anecdotario que contar y olvidar, que sumarlo a la tabla de experiencias, por no seguir restando sobre mi ya flaca fe en la raza humana y de cuanta humanidad se espera de nosotros.

He visitado ya tantos espacios, que muchos no merecen ni ese calificativo, por aquello de conseguir un techo donde vivir, que casi me quedé sin tinta de anotar y tachar tantas notas. He hecho tantas llamadas que, casi llego al límite del saldo impuesto. He recibido tan pocas respuestas a mis propuestas, mensajes y correos, que ya no tengo claro si el problema será de los datos, de los contactos o incluso de mi falta de vista a la hora de anotar tanta nota. Que me he llevado tanto corte, que casi me sangra hasta la moral, el ánimo... :( y las ganas de seguir... :( en esta que ya se me antoja misión imposible... ¿Que exagero...?... Te cuento!

Llamo a uno de los teléfonos de esos que indican en la cartelería al uso, en los datos a través de las web al caso o incluso los "recolectados" a través de conocidos, -de esos que siempre conocen a alguien que a su vez sabe de otro que es amigo de un tercero que tiene un vecino...- Y venga de donde venga el dato, el resultado, en algunos casos  y a pesar de mis esfuerzos por mantener la sonrisa y la educación, me están resultando del todo eso, un verdadero esfuerzo, poniendo en práctica cuanto en años he aprendido sobre las formas y las maneras de la comunicación interpersonal, -aunque suene rimbombante!- Y un caso entre tantos casos. Llamé a unos de esos teléfonos hasta lograr quedar con la "persona" que se supone ofrece el inmueble, -en cartel colgado en uno de los balcones del lugar- y, para mi sorpresa, la buena señora, -foránea, por su acento y tanto seseo-, poco menos que se altera por el motivo de mi llamada tras reconocer que, efectivamente, ella ofertaba la oferta. Llamé a otra, de las mismas características, y en este caso, tras quedar donde se suponía se ubica la casa, y aparecer con casi veinte minutos de retraso, acelerada, mal humorada para acabar por reprocharme en lugar donde esperaba ya que "aquella, donde esperaba, no era la casa que ella ofertaba", -sita en uno de los peores barrios del pueblo...-"y miedo le daba hasta acercarse a la zona...me espetó sin cortarse..." para acabar preguntando por donde estaba aparcado mi coche para que nos trasladásemos a esa zona... Ni que decir tiene que cuando le dije que no tenía coche, no solo le cambio la cara, despidiéndose sin mas entre aspavientos y "lamentos" por su tiempo perdido!! Como te cuento!

Para no cansarte con mis casos y mis cosas, que son muchos y variados, solo concluiré con las lastimeras conclusiones que en estos días están concluyendo: El 80% de las viviendas vacías sitas en mi pueblo, -"a este paso el pueblo de otros"-, no pertenece a la gente del mismo pueblo, entendiendo tal afirmación en el escaso poder adquisitivo de las gentes propias y el siempre ávido apetito de esos foráneos, maestros de la especulación. Y como ajenos a este pueblo, ajenos siguen a todo cuanto no sea el beneficio, como uno me decía, apostillando "esto es lo que hay y no tengo necesidad, me sobra todo el tiempo del mundo...Me lo puedo permitir" Tan cierto como dramático!! De igual manera me quede sin poder reaccionar, agarrando la educación con los dientes por no soltarle una fresca que diese respuesta a su lastimera sentencia.

Y así sigo, animado a anotar cuanto ocurre en esta nueva etapa de la loca pesadilla me sigue, siempre animado por encontrar lo que busco, que no es mas que lo mismo que ya buscaba para poderlo vivir con mis gentes, entre las cuatro calles que ya conocía y "luchando por este profeta que no dejan serlo en mi tierra". -Solo para los mas atonta@s, referencia libre al dicho "nadie es profeta en su tierra"... ya?...seguro?-

19.9.12

Las de Caín...

Siempre e oído esa expresión, "pasar las de Caín", sin tener demasiado claro que significaba esa sentencia, toda vez se menciona al asesino de su hermano, según los textos de la iglesia cristiana. Sin embargo en estos días, y a pesar de mantener la fe por aquello que dicen, -hoy va la cosa de direles...- "Díos aprieta, pero no ahoga..." y, sobre todo, como ya he recontado en tanta letrería cuando el camino, con sus baches, con tanto caminar cansino, se comparte con lo que mas quieres en este mundo mundial, llegando a un punto en el que por no seguir entre pesadillas, ya ni duermes, ni descansas y, como mucho, sueñas despierto con lo que puede ser y, sin saber muy bien porqué, no llega aún a ser.

Reconozco que, a pesar de todo, tengo suerte -...y miedo me da decirlo...- con las gentes que de una u otra manera me están echando una mano, a pesar de todo, dándome de comer cuando ellos comen, prestándome el hombro cuando las fuerzas flaquean e incluso, dejándome callar cuando intuyen que el silencio es la mejor compañía. Tengo suerte, a pesar de todo, de convivir aún con mi hija, compartiendo los buenos momentos, los pequeños logros de cada día, agradeciendo juntos los favores recibidos y, por mi parte, solo la pena, la vergüenza de no poder hacer mas de lo que intento hacer por garantizarle, cuando menos un techo.

En varias ocasiones me quejo de las administraciones y su incapacidad para lograr hacer lo que deben, lo que se supone deben hacer desde el mismo momento que toman posesión de sus cargos, dejando ya de lado las promesas electorales y sin embargo, por mi experiencia, reconozco que resulta difícil, sin dejar de reprocharles sus mensajes demagógicos con los que saben calmaran masas y su propia consciencia, en el peor de los casos. Y comento lo de mi experiencia porque, cuando en aquellos tiempos que me resultan lejanos, muy lejanos, en los te tenía responsabilidad en la cosa pública, en los últimos meses y tras perder el poco presupuesto del que disponía para atender las solicitudes de las familias a las que atendía, la imaginación y la creatividad eran la mejor herramienta para buscar esas soluciones a los problemas de aquellas gentes... llegando a "trampear", dentro de la legalidad, algunos trámites para poder atender algo tan simple como la necesidad de un plato de ducha, unas cajas de azulejos y algunos enseres imprescindibles.

Quizás también me servía de otros servicios, dentro de aquella misma administración, para lograr acelerar informes sociales, dictámenes técnicos o documentos de gestión siempre emborronando la cosa y, siempre con la comprensión de los mismos funcionarios, los de verdad, con los que tenía la suerte de trabajar. Hoteles que debían sustituir mobiliario por aquello de su categoría, cedían el mobiliario, nuevo, para atender a esas familias que, incluso retiraban esas donaciones personalmente, evitando "la aparición en escena" de la misma administración. Empresas que ganaban dinero con las obras ganadas en concurso, reconocían las necesidades "compartiendo material de construcción" con aquellas mismas familias, e incluso le ponían esos materiales allí donde era necesario. Grandes Almacenes y firmas de renombre, siempre supieron atender la llamada de emergencia y atender algunos casos en los que solo su intervención, podían mitigar los peores casos por necesidad lo mínimo o el exceso de lo peor.

Ahora soy yo el protagonista de esos mismos casos que, sin quererlo vienen a la memoria cada vez que soy testigo, incluso, de otros casos que junto al mío, solo perseguimos poder vivir dignamente, trabajar por lo justo para vivir y poder levantar la mirada del suelo recuperando un poco de dignidad . Sin acabar en esas calles en las que ya otros muchos malviven. Sin acabar con una mochila cargada con unos muy pocos recuerdos camino de quién sabe que destino, mientras rezas, y rezas, y sigues rezando, aguantando la rabia y, siempre dando gracias al menos por la salud... -que ya es toda una fortuna- y la seguridad, te lo aseguro, que al final, de una u otra forma, gracias quién sabe qué o a quién, aún sin saber donde, lograré, lograremos, ese mínimo espacio donde hacer realidad tamaños sueños tan simples... a Dios Gracias!